|
La categoría de los hoteles españoles está regulada por las Administraciones Públicas y esto ha hecho posible que se trate de un país reconocido mundialmente por la excelente proporción calidad-precio de sus establecimientos.
También hay que destacar que existen enormes diferencias dentro de los hoteles de una misma categoría y que las asombrosas diferencias de precios dependen, en gran medida, de la ciudad donde se ubican.
Algunas de las prestaciones obligatorias que debe tener un hotel de cuatro estrellas son: Climatización, calefacción, teléfono, baño completo, acceso para minusválidos, cajas fuertes individuales, salones sociales, bar, servicios generales sanitarios... Además la mayoría de ellos cuentan con servicio de habitaciones las 24 horas.
Estos hoteles son también conocidos como establecimientos de primera clase o para ejecutivos. Se trata de lugares lujosos o cercanos a él, de gran comodidad y buena decoración, que tienen en plantilla a un personal altamente cualificado. También disponen de uno o varios restaurantes y cafeterías de una calidad muy aceptable.
Además de las habitaciones estandard, suelen tener también a disposición de los clientes algunas suites mucho más espaciosas.
Todas las habitaciones disponen de servicio de minibar y la mayoría de ellas de unas buenas vistas.
También estos hoteles suelen estar adaptados a las nuevas tecnologías ofreciendo a sus clientes servicios de telecomunicaciones e Internet.
|